miércoles, 26 de diciembre de 2012

Do you hear the people sing?

Todos los días, nuestro camino se cruza con el de personas a las que quizás no volvamos a ver jamás pero que aun así pueden cambiar nuestra vida para siempre. Para bien... y para mal.

¿Qué pasa cuando vuelves a encontrarlas?

Tras un intenso día de estudio, he decidido tachar un título de mi lista de chick flicks, SERENDIPITY. Nunca la había conseguido ver entera. Quizás porque no estaba preparada o porque no era el momento en el que poder entender el final, pero esta noche gracias a esta película veo todo de otro modo. En la última página escrita en mi diario vienen reflejados todos los malos aspectos del 2012. Ha habido malos momentos, por supuesto, he incluso puede que más que en años pasados, pero me dejé lo más importante, olvidé los buenos, que sin duda alguna, ha habido muchísimos más. He conocido a personas que aunque sigan o no ahora mismo en mi vida me han marcado, he visitado nuevos lugares, convivido con diferentes culturas, he despedido y me han despedido, he comprendido que no puedes llevarte bien con todo el mundo, que las cosas a veces se tuercen. Ha habido reencuentros especiales, noches inolvidables y paseos para recordar. Creo que es el año en el que he aprendido a querer de verdad y a pensar en alguien más que en mi. Soy algo más responsable aunque mi cabeza siga llena de pájaros. Sobreviví al apocalipsis maya y descubrí qué era lo más importante para mi. Sé que puedo lograr cualquier cosa que me proponga y empiezo a ver las cosas con mayor claridad. Estoy lista para la siguiente aventura porque sé que aunque me caiga seré valiente y volveré a levantarme. Y a quien no le guste, que no mire.

Tampoco había entendido hasta esta tarde la importancia de "DTR" o en su variante española DLR (definir la relación). La charla de hace unos meses cobra sentido ahora, tras un video aleatorio en youtube. ¿Coincidencia? ¿Destino? Quién sabe, yo lo veo como un exceso de tiempo libre no dedicado al estudio. El caso es que es algo importante porque ambas personas en una pareja pueden tener conceptos diferentes de lo que en realidad son. Pero el problema llega cuando dos personas tímidas se juntan. Pueden pasar siglos hasta que alguien diga algo aunque ambos sepan lo que pasa entre ellos. A mi esa situación me agobia. Y aunque soy tímida como la que más, hago un llamamiento para dar un paso al frente y hacer algo. No se puede estar en stand by para siempre. ¡Hay que arriesgarse! 

Estoy un poco con los sentimientos a flor de piel, es lo que tiene estas fechas. Además la tarde de Navidad como regalo fuimos mis padres, mi hermano y yo a ver el estreno de Los Miserables y me gustó tanto que ando con un extra de motivación. No me ha defraudado para nada, al contrario. Espero que le den un premio como una casa a Anne Hathaway porque es una actriz impresionante. Como muchos sabrán, esperaba este film con ansias, Les Miseràbles mi musical favorito y Victor Hugo es uno de los escritores que más me gustan. El romanticismo es lo mio. 

There's a life about to start when tomorrow comes.



¡Feliz Navidad!
Love,
Irene.

jueves, 20 de diciembre de 2012

domingo, 16 de diciembre de 2012

Angry birds.

Debo de tener cara de tonta, o a lo mejor un cartel en la espalda en el que pone: "a esta se la puedes jugar", porque sinceramente, no entiendo nada de lo que ocurre a mi alrededor. Intento ayudar a las personas y trato de hacer las cosas con la mejor intención del mundo, con esto no quiero decir que no cometa errores y que a veces me equivoque. Es obvio que meto la pata, que aunque no quiera juzgar lo hago e innumerables vece hago y digo las cosas antes de pensarlas. Aun así no hay excusa para lo lamentable que se ha vuelto la situación. Siento lo siguiente que voy a decir porque intento reducir el número de vocabulario malsonante y no es buen ejemplo para nadie, pero lo tengo que soltar. ¡Me estáis tocando los cojones!

Con lo contenta que salía yo de una maravillosa clase de María en Mujeres Jóvenes...

PD: tengo tal cabreo que ahora mismo odio a la humanidad, lo siento si a los que no tienen nada que ver les llegan mis oleadas de borderío.

sábado, 8 de diciembre de 2012

A few gave up.


Everybody's got a dark side
Do you love me?
Can you love mine?
Don't give up on me
Please remind me who I really am.

No puedo quitarme de la cabeza a Darren Criss versionando a Kelly Clarkson en Dark Side. Creo que es una de las canciones que mejor pueden definir una relación. Nuestros padres ven como vamos creciendo, nos observan, conocen nuestras virtudes y defectos de primera mano, pero aún así nos quieren con locura. Pero, ¿qué ocurre con el resto de gente que nos rodea? Esas personas no nos han visto evolucionar, conocen solo una pequeña parte de nuestra persona. Van aprendiendo día a día cómo somos. Momentos buenos, momentos malos. Algunos deciden huir cuando las cosas se ponen feas o no les gusta algo de lo que han visto. Es comprensible. Y con el tiempo te das cuenta de que  las personas que deciden quedarse a tu lado son las que realmente valen la pena, al menos en tu pequeño universo. Que el resto no importa, allá cada uno con su vida. Igual vuestra felicidad no estaba destinada a ser conjunta, fue como los fuegos artificiales:  bonita, brillante y grande, aunque no duradera, su luz acaba siempre apagándose.  Fine. ¿Siguiente? Algo importante, no olvidar que todos tenemos "parte oscura", ahora tenemos que decidir por quién vale la pena aguantar, cogerle, explicarle que we're worth it, y no dejarle escapar.

Después de un sábado con un humor de perros, un mensaje ha cambiado mi perspectiva para la semana próxima. Ahí van mis propósitos: sonreír, no contestar borderías, mantener una actitud cordial, reír hasta no poder respirar y comenzar a aplaudir como una foca retrasada, demostrar que no soy un robot y tengo sentimientos, abrazar más, decir te quiero. Hay que acabar 2012 con buen pie.


Ya hemos colocado el árbol, hemos decorado la casa con adornos navideños, villancicos suenan por doquier, los gorros de santa aparecen incluso en el bolso, el turron suchard de oreo ya ha sido testado por los maestros turroneros de la familia y el menú para las comidas-cenas aparece en todas las conversaciones con mi abuela. Por cierto, he conseguido completar otro de mis propósitos para este año que acaba, cocinar diariamente para mi familia (cosas ricas y comestibles). Soy feliz

Love,
Irene.

PD: Ayer con motivo del 71 aniversario del ataque a Pearl Harbor decidí ver con Naomi la película. Ahora recuerdo por qué no me gustaba nada y entiendo por qué la tenía olvidada. ¿Razón? Últimos 3 minutos de la película. Por lo demás nada que objetar, Ben Affleck sale guapísimo. 

martes, 4 de diciembre de 2012

Adieu to your ennui.

Hoy estoy a full de energía. Llevo desde las 7 de la mañana despierta y sin parar. Las cosas parece que empiezan a encarrilarse así que optimismo inmenso.


Espero que vuestra semana haya comenzado tan fantástica como la mía, corazones.

Love y'all,
Irene.

(Estoy en mitad de mi clase de historia de la economía mundial, pero necesitaba compartir mi entusiasmo).

viernes, 30 de noviembre de 2012

Encuentra el ritmo y no lo dejes escapar, cariño.

Mensaje de Mr. Darcy:

Si sus sentimientos siguen siendo los mismos, dígamelo; mi afecto y mis deseos no han cambiado, pero una sola palabra suya me hará silenciar para siempre. Sin embargo, si sus sentimientos han cambiado, debo decirle que ha embrujado usted mi cuerpo y mi alma, y que la amo, la amo y la amo y que ya nada podrá separarme de usted.

Adivinad quién ha estado leyendo a Jane Austen últimamente. Me encanta. Sin duda es una de mis autoras favoritas, y no me importa leer y releer sus obras mil veces, no me canso, aunque me las sepa de memoria. 

He estado un poco off las últimas dos semanas. Enero se está acercando y tengo mil cosas para hacer antes de que los exámenes finales comiencen. Una de las cosas que estoy empezando a redactar es mi lista para el 2013. El año pasado mi cabeza era un caos, pero hoy por hoy tengo las cosas claras, así que solo tengo que recordármelo a mi misma de vez en cuando. 

Hay días en los que parece que el mundo te va a comer, que estás al final de la cadena, que todo sale mal o que simplemente las cosas no pasan, se quedan estancadas. Para mí, esos momentos suelen llegar cuando vuelvo a mi casa después de un largo día en la universidad. Pero he encontrado el truco para sonreír a lo bueno y a lo malo también cuando se acerca. Consiste en mirar al cielo y fijarte en la luna, siempre está ahí resplandeciente, aunque haya nubes que la tapen o noches en las que no se vea. En ese momento, esté en mitad de la calle, en el autobús de camino a alguna parte, mirando por la ventana desde la comodidad de mi sofá o acercándome al buzón más cercano para enviar una carta, es en el que me lo digo a mi misma y me lo creo, lo mejor está por llegar. Puedo sentirlo.



Love,
Irene.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Strike!

Días que empiezan choff y acaban con una explosión de color al anochecer. Tras un martes 13 ideal, lo que podíamos esperar de hoy era lo peor. Qué equivocada estaba. Es cierto que me he levantado de mal humor por culpa de los pitidos de Kyle (mi blackberry) cuando me hablan por facebook, pero el poder pasar la mañana en mi casita haciendo cosas es genial. He jugado con Bruce, he recogido mi habitación, he probado nuevos peinados y maquillajes e incluso me ha dado tiempo para estudiar. Ya tengo una de mis asignaturas semestrales prácticamente lista para enero, y el tema para mi trabajo de marketing será basado en los vestidos de novia. El profesor flipó bastante con mi elección, pero es algo innovador, soy una pionera. Así que me he introducido en ese mundo de encajes, velos y color blanco de pleno. Tengo que observar y entender la técnica de venta, así que he encontrado el programa que me va a ayudar SAY YES TO THE DRESS.  Además he concertado un par de citas con Pronovias y con Rosa Clará. Estoy entusiasmada, y mientras tengo a todo el mundo a mi alrededor asustado. Hey, chill out and take it easy.

No he salido de mi casa en todo el día. ¿Por qué? Bueno, pues hoy era día de huelga en España, se suponía que había que salir y reivindicar tus derechos y todas esas cosas... Odio las manifestaciones, me dan miedo. Me recuerdan a cuando iba a primero de bachillerato en el IES Sagasta. Un día como hoy entraron los manifestantes dentro del edificio y se dedicaron a romper taquillas, libros, empujar a alumnos e incluso romper algún cristal. Desde entonces, me dedico a encerrarme en mi casa cuando pasa esto, aquí seguro que no entran. Igual es algo tonto, pero yo me quedé traumatizada con la experiencia y además tuve que comprar un manual de economía nuevo...

Cambiando de tema, he tenido una tarde muy productiva. Ya tengo profesora de matemáticas, así que posiblemente pueda aprobar la asignatura en enero (YAY!). He hecho algo de genealogía, me he puesto al día con mis amigas del instituto, y también he preparado mi clase para el domingo entre otra serie de cosas. Ahora valoro más el trabajo (o al menos intento no quejarme tanto).Además he aprendido algo de chino y ha tocado dosis de skype. 

(Hola, somos algo especiales. Don't judge us!)

Estoy contenta. Y si para pasar días así tengo que aguantar meses asquerosos como ha sido este, estoy más que dispuesta. El final de un capítulo no es el final de la historia. Porque hoy la sonrisa no me la quita nadie. ¡Incluso he recibido un correo de mi Lorena! Es genial tener gente a tu alrededor tan fantástica, soy una afortunada.

Quiero compartir la perla que le he soltado a mi madre esta mañana cuando he averiguado que no estaba yo sola en casa:
Claro que a veces hablo sola. ¿Y por qué no? Si me caigo muy bien.

Y como ha sido un día guay, bailemos todos. Mañana ya es jueves. ¡El fin de semana se acerca!




Lots of love,
Irene.

martes, 13 de noviembre de 2012

Say here I am.

De repente, de la nada aparece en tu vida una persona que estuvo algún tiempo a tu alrededor pasando desapercibido,  y te das cuenta que ha venido para quedarse, igual no físicamente hablando pero puedes sentir la conexión. Es un buen resumen para mi tarde. Me cuesta conectar con la gente, tengo un carácter algo extraño, y me he vuelto una persona desconfiada después de los últimos acontecimientos. Por eso descubrir a alguien que en el fondo es tan parecido a ti y no lo sabías o no quisiste darte cuenta es un motivo de gran alegría. Compartir tus pensamientos y que te escuchen es una sensación maravillosa, pero si hay algo que me gusta, es escuchar e intentar comprender las distintas situaciones a las que todos nos enfrentamos en algún momento.

Quizás una de las cosas que más se comenta sobre mi es << Irene es una chica de pocas palabras>>. Nada más lejos de la realidad. Lo que pasa es que con el paso del tiempo voy aprendiendo que una no puede confiar en cualquiera y por lo tanto me cuesta abrirme. Si de verdad me conocieras sabrías que soy una de esas que no callan ni debajo del agua, que hablo en sueños, que me encanta mandar, que soy capaz de aburrir a mi perro mientras le molesto, que me encanta pasear con mi hermano mientras me cuenta las cosas random del día, que escribo pequeños relatos y a veces se convierten en novelas, que me encanta reír por cualquier tontería, que canto en la ducha y fuera de ella también... y mil cosas más que irá descubriendo quien se pare a realmente conocerme. 

Soy responsable de lo que yo digo, no de lo que tú entiendas. Es una frase cuyo significado he comprendido hace pocos días. A veces me dan ganas de encerrarme en una cueva o marcharme a vivir a algún lugar lejano. Logroño me satura. MUCHO. Igual mis formas de expresarme no son siempre las más adecuadas, pero no soy perfecta. Odio a las terceras personas que se meten en medio aunque el propósito sea ayudar. Me sacan de quicio. Y a veces me callo cuando debería imponerme y otras exploto por tonterías, pero eso ya no me importa. Mi nueva meta es que deje de preocuparme por lo que las personas piensan de mi. Hace un rato hablaba con alguien sobre lo mismo y yo le preguntaba ¿por qué te importa? Sin pararme si quiera a pensar por qué me importa a mi. Al no obtener respuesta he genero automáticamente una conclusión, hasta aquí ha llegado la tontería, se acabó. Y ahora soy algo más zen, puede que el yoga haya ayudado al fin y al cabo. No me preocupa lo que la gente pueda pensar de mi, al menos ya no. Yo voy a intentar dar lo mejor de mi misma y al que no le guste, pues que no mire.

De todas formas ha sido un martes 13 fantástico. El dicho dice ni te cases ni te embarques, a mi solo por eso me dan ganas de casarme en un barco un martes 13. Me encanta llevar la contraria. 

El predominante buen humor de hoy me ha devuelto esa parte de mi enamorada del amor. Acabo de ver una de mis películas favoritas de navidad Love Actually. Y aunque últimamente me he sentido más Bridget Jones que nunca, algo me dice que las cosas van a cambiar pronto, I can feel it.


(Es mi pequeña ñoñada del día. Lo encontré en una de las cuentas cursis que sigo en twitter.)

¡Buenas noches!

Love,
Irene.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Rockin' Robin.

Revolver entre cuadernos viejos es una de mis diversiones, siempre encuentro cosas que resuelven mis dudas o me ayudan de alguna forma. Es como si me dejara a mi misma mensajes porque se que en un futuro los voy a necesitar. Una frase, una foto, algo que alguien me escribió una vez... Se podría decir que la vida es un bucle y al igual que en la moda, todo acaba volviendo, o lo que es lo mismo, tropezamos con la misma piedra porque olvidamos lo que dolió la vez anterior. Siguiendo con mi comparación con la moda, podría mencionar los pantalones campana o los colores fosforitos. Al ver las fotos digo "nunca más", pero suelo volver a caer en lo mismo. 

Ese es mi principal problema, atascarme en un tramo del camino durante cierto tiempo y estar venga a caerme todo el rato. ¿Razón? Bueno, pues porque soy tonta. Me gusta demasiado volver atrás en el tiempo y no pararme a pensar en el futuro. Es una de las cosas que aprendí en mi última aventura, cuando no hice la maleta hasta la misma mañana en la que salía el avión. Cuando le dije a alguien que me tomé eso como una señal por la que no debería irme me tomó por loca y me echaron una bronca tremenda. Y claro, la historia acabó mal. Aunque siendo sinceros, ya he perdido demasiados aviones en esta vida. Hay que dejarse llevar un poquito también.

Ellos dicen que no se oye, que no sabemos gritar. Que no merece la pena luchar por nuestro ideal. Dicen que son todo palabras, nos limitamos a hablar. Que entre decir y llegar a hacer nos queda mucho que andar. Ven conmigo a volar y enseñar a los demás que hay algo más dentro de ti. Y volar y volar como un pájaro, sin miedo al fracaso. Que no distingue fronteras donde se deba frenar. Para él no hay cielo con nubes, pues sólo busca volar. Sal afuera y mira a lo alto, hay mucho que conquistar.

Llevo todo el día tarareando esa canción en mi cabeza. (Sí, eso de arriba son fragmentos de una canción.) La aprendí en Agustinas, en mi cole. Sin duda es mi favorita de todas las que me enseñaron. Me paro a pensar y no puedo creerme que hayan pasado ya 2 años desde que me gradué, que ya estoy en la universidad. Es de locos, cualquier día me despertaré y ya tendré nietos.

Me he pasado la mañana entera estudiando y también gran parte de la tarde. Aún así no estoy lo suficientemente cansada para dormir. Quiero comer rollitos de primavera. He sugerido a mi padre llamar al chino para pedir la cena y se ha reído de mi: "Irene son casi las dos de la mañana y ya hemos cenado todos." Dejadme tranquila, yo vivo a mi bola.

(Hola, soy yo diseccionando un rollito de primavera)

Ayer cuando iba de camino a buscar a mi madre vi como colocaban las primeras luces de navidad en las calles de Logroño. Así que he decidido que ¡ya es el momento de que el espíritu navideño nos invada! En mi habitación he colgado el primer espumillón, la bota de elfo que cosió mi hermano el año pasado, y el gorro de Papá Noel que compré para el show de la cena de Navidad de la capilla. También he cantado el primer villancico: El Chiquirritin. La verdad es que el primero fue Rockin' Robin pero creo que solo es considerado canción de navidad en UK, así que no cuenta.

Love,
Irene.

PD: Como se puede obsevar en el primer y segundo párrafo, me encanta divagar. Se ve que me estoy haciendo mayor. Soy algo así como una vieja prematura. La pregunta es ¿por qué de repente hablo de aviones? Bueno, en ese cuaderno estaban la mayoría de billetes de los sitios a los que he viajado. Incluso de algún vuelo que he perdido. Así que me he colapsado mentalmente. Por cierto, había olvidado lo poco que me gusta Amanecer.


jueves, 8 de noviembre de 2012

"¿Dónde vamos tan deprisa?", me pregunta su sonrisa.


Todavía no sé qué cara pones cuando no puedes esconder una emoción. Tampoco sé a qué velocidad cruzas cuando está a punto de ponerse el semáforo rojo. No tengo ni idea de que distancia pones entre tu cara y el espejo, no sé si prefieres los pares o los impares. Pese a todo aún no he descubierto que canción escuchas cuando te dejas llevar, ni que es lo que pasa por tu cabeza. Todavía no sé los decibelios de tu risa. Ni como bailas, ni como corres cuando estás a punto de perder o encontrar algo. No conozco el tacto exacto de tus manos, ni tu cara al despertar. Tampoco he visto como te pesan los ojos cuando estás al borde de abandonarte a los sueños. Ni tu cara de enfado, ni tu nariz arrugada, ni como encoges los pies si sientes frío. Tampoco sé si prefieres el lado derecho del sofá o si tendríamos que pelearnos a cosquillas por el izquierdo. No sé si alguna vez perdiste un tren, un avión o simplemente las llaves de casa. Tampoco por qué criterio ordenas o desordenas tu armario. Aún no te he visto asomarte a una ventana y hacer bonita cualquier calle, ni retar a alguien. No sé como reaccionarías a mis manías tontas. Ni a mis tropezones, miradas homicidas o carcajadas sin sentido. Ni que número de píe calzas, ni si eres supersticioso. No te he visto andar en calcetines por casa, ni saltar hasta caer exhausto. Pero sé que estás brillando mientras yo escribo sobre todo lo que no sé. Sé que existes y que habitas el mismo universo raro que yo. Y eso es motivo suficiente cuando aunque hoy retrocedamos los relojes, mis días tienen más horas de luz que los del resto del mundo.

Leer este pequeño fragmento es posiblemente lo más bonito y lo que más feliz me ha hecho hoy. Bueno, también hay que añadir a la pequeña Denise que siempre es capaz de hacerme sonreír pase lo que pase. 

Actualmente me encuentro desconectada de la vida, así que a menos que me escribáis por bbm o a mi email no lo veré hasta dentro de un tiempo indefinido.

Irene. 


miércoles, 7 de noviembre de 2012

Applied Economics.

Estaba estudiando gestión de las organizaciones hace un rato. El tema trataba de los aspectos que condicionan las relaciones de transacción, hay muchos y de diferentes tipos, pero me ha llamado especialmente la atención uno. El comportamiento oportunista. Lo define como una acción egoísta en la que una de las partes puede llegar a romper un acuerdo o relación si con ello saca algún beneficio. Surge principalmente de la "información asimétrica" que consiste en que uno de los agentes tiene más información que otro pero se lo oculta para poder alcanzar ciertos objetivos. Esto genera determinadas consecuencias en la parte afectada llamado costes de transacción.

Creo que llevo demasiadas horas seguidas estudiando porque estoy empezando a aplicar mis conocimientos económicos a mi propia vida. Ese comportamiento oportunista está relacionado con la naturaleza humana en todos y cada uno de los ámbitos sociales, está claro. El ansia por conseguir beneficios y/o llegar a alcanzar determinados objetivos es lo que mueve a algunas personas sin importar las consecuencias de sus actos. Es algo realmente extendido en la sociedad actual por lo que no se le presta demasiada importancia. Pero... ¿qué pasa con las personas afectadas? Por definición es un acto egoísta, debería tener su castigo ya que ha sido algo premeditado. Sin embargo la sociedad ríe ante estas situaciones e incluso da palmaditas en la espalda al ejecutor. Ya no estoy hablando de mi asignatura, sino del día a día de todos. No es lo mismo omitir que no te gusta el vestido que lleva tu amiga, o los pantalones que se ha comprado tu novio, que jugar con cosas más serias como es la amistad en sí. Pero lo que de verdad molesta es cuando el afectado es dejado a su suerte mientras el ejecutor disfruta  de su premio. PENSAR, esa es la clave, y otra cosa también muy importante es el amor. Sí, el amor por las personas, eso que dentro de ti te diga no lo hagas, podrías hacerle daño. Aunque, por supuesto, cada uno es libre de hacer lo que le de la gana. Se me va la cabeza con tantos apuntes y me vuelvo polémica, como bien puede observarse. 

Cambiando de tema. Igual que decía Naomi en su blog, hoy ha sido un día de casualidades, aunque en mi caso más que casualidades han sido respuestas. Llevaba días pidiendo un cambio y como no llegaba por sí solo pues decidí tomar las riendas en el asunto. Parece tonto pero cambiar de lugar de estudio me ha ayudado mucho. Hoy, en vez de ir a la biblioteca de la UR fui a la municipal, había quedado con Raquel pero no aparecía por ningun lado, así que decidí ir en busca de un sitio donde sentarme y dejar de pasar frío. Estaba acabando con el primer tema cuando levanté la vista y aluciné. Enfrente de mí estaba Naomi mirándome con la misma cara de lerda que yo tenía. El destino quiso que pasáramos la tarde juntas, teníamos muchas cosas de las que hablar, demasiadas cosas guardadas para una dan problemas de salud (habla la voz de la experiencia). Para este tipo de conversaciones siempre, y repito SIEMPRE elijo ir a Faborit. Y es que las penas si se cuentan con un chocolate caliente en las manos, son menos penas. ¿Y qué digo penas? Hemos hablado de nuestros temas random de todos los días. Hoy incluso han aparecido marineros y tatuajes. Pero la tarde no ha sido sólo eso, también he tenido mi momento Amèlie. Pasear por la Calle Portales siempre es bonito, con la catedral de fondo y todo eso. Pero si le añades el ir comiendo unas castañas asadas y que de fondo un señor esté tocando el acordeón mientras va oscureciendo, la situación es sublime. Muy otoñal.

(Amo a Taylor Swift, esta canción y sobre todo Paris)

Loads of love,
Irene.

PD: No soy ninguna fan loca de Crepúsculo, pero estoy especialmente emocionada con el estreno de la segunda parte de Amanecer. Y al igual que los libros de Harry Potter marcaron mi infancia, la saga Crepúsculo marcó parte de mi adolescencia. Así que como tributo final estoy releyéndolos antes de ir  al cine a verla. ¡Ya estoy acabando Eclipse! Nada más, solo me apetecía compartir mi entusiasmo. 

domingo, 4 de noviembre de 2012

Lazy day.

Today I don't feel like doing anything, I just wanna lay in my bed.

Parafraseando a mi querido Bruno Mars, hoy ha sido un día de vagos. Como diría mi tía, he perreado todo el día. Y es que para eso existen los domingos, ¿no? Pocas cosas son mejores que la siesta después de comer sin ponerte la alarma para ir a clase, al trabajo o ponerte a estudiar. 

                                        (Alejandro ha inmortalizado mi momento perro del día)

Pero mis tardes de domingo no suelen ser sólo para dormir, no. Suelo leer, fotografiar o escribir, sin embargo, hoy he decidido poner aquel canal desterrado de mi televisión, el canal historia. He acabado viendo un documental sobre volcanes y como afectan sus erupciones a nuestra vida. Siempre he sido una freak de volcanes, terremotos, tornados, tsunamis, etc... Y me chiflan todas esas cosas. He aguantado alrededor de dos horas viéndolo, pero ha llegado un punto en el que se me cerraban los ojos.

Anyway, este puente de Halloween ha estado dedicado completamente a estudiar y a trabajar, la semana que viene tengo exámenes parciales así que nada interesante ronda mi vida en estos días. Es más, estoy esperando a que sea medianoche para ponerme a estudiar más. ¿Por qué? Bueno, pues no se, porque tengo mono digamos.



Tengo ganas de que llegue la navidad, las luces y la nieve. De cantar villancicos y tomar chocolate caliente para combatir el frío. Quiero llevar gorro, guantes y bufanda y aun así tener que ponerme orejeras porque está helando. Comprar regalos y comer polvorones. Mancharme con el turrón Suchard y ver ET. Brindar con cherry cola por el nuevo año y atragantarme con las uvas o lacasitos.

Love, 
Irene.


jueves, 1 de noviembre de 2012

Chill out.


Después de un comienzo de puente algo ajetreado con apuntes cayéndose por mi mesa y llegando al extremo de grabarme leyendo para poder escucharme mientras duermo como nueva técnica de estudio, toca mi momento chill out escuchando Sigur Ros. 

Love,
Irene.

miércoles, 31 de octubre de 2012

The best deceptions.

Nunca me ha gustado One Three Hill. Es más, reconozco que sólo he visto algunos capítulos porque uno de mis amores platónicos siempre ha sido Chad Michael Murray. Pero algunas veces sus frases me tocan la fibra sensible.

En este momento hay seis mil millones, cuatrocientos setenta millones, ochocientas dieciocho mil, seiscientas setenta y una personas en el mundo. Algunas corren asustadas. Otras vuelven a casa. Algunas dicen mentiras para llegar al final del día. Otras simplemente están enfrentándose a la verdad. Algunos son hombres malvados en guerra con los buenos. Y algunos son buenos, luchando con los malvados. Seis mil millones de personas en el mundo. Seis mil millones de almas. Y a veces… todo lo que necesitas es una. 

Hace exactamente 366 días paseaba llorando por las calles de Madrid. Mi mente decidió olvidarlo durante un tiempo, pero hoy al despertarme con un nudo en el estómago no me ha hecho falta mirar al calendario para saber que día era. Dulce y  amargo a la vez. Recuerdo montarme en el tren de camino a Toledo, preferí sentarme sola y perderme en mis pensamientos. Se subieron un pequeño grupo de chicos jóvenes que decidieron ponerse a mi lado. Eran italianos. Cuando el tren comenzó a andar y nos íbamos alejando cada vez más, la sensación de vacío aumentaba y las lágrimas iban cayendo. Uno de los chicos, el que estaba sentado enfrente mío puso su mano sobre mi rodilla, levanté mi cabeza para mirarle y me encontré con una gran sonrisa y unos ojos preocupados, me ofreció un pañuelo y con un decente acento castellano me dijo la siguiente frase: No llores, él no lo merece. Como respuesta intenté esbozar una sonrisa más o menos convincente y acepté su pañuelo. Eso fue todo. En aquel momento no me dí cuenta de lo ciertas que eran sus palabras, pero ya ha pasado un año, y mirándolo con perspectiva... ¡Qué razón tenía aquel chico! Si le hubiera hecho caso desde el principio tal vez todo sería distinto y hoy no estaría aquí escribiendo esto. Quizás estaría más feliz. Quizás no. Ya no lo sabremos. 

Como esto de sufrir parece que me gusta, y es que la verdad es que soy algo masoquista, hoy me he dedicado a rememorar aquel día detalle a detalle. Francamente, lo único que se salva fue mi charla nocturna con Natalie, mirando el Templo iluminado desde las ventanas del hostal mientras comíamos chocolate y chucherías. 

Puede que me equivoque pero aunque duela, creo que lo más sano es decir adiós. Y a lo mejor la semana que viene, dentro de un mes o con el paso de un tiempo indefinido me arrepiento, pero estoy harta. Renuncio, no porque hayas dejado de importarme, sino porque he comprendido que yo ya no te importo. Así que a otra cosa mariposa. Y si por algún casual lees esto y te das por aludido, por fin entenderás que yo lo daba todo por ti. Llevo demasiado tiempo esperando a que pase algo y, ¿sabes lo que pasa mientras tanto? La vida. 


Así que mañana borrón y cuenta nueva. Y no, no voy a comerme el mundo, voy a desayunarme el universo. Porque la vida son dos días y uno de ellos siempre pilla lloviendo. Que le den a todas las chorradas por las que me he comido la cabeza estos últimos meses, quiero llegar a lo más alto. Voy a vivir en el presente y no en un mañana que quizás nunca llegue.

¡Feliz Halloween! ¡Miau!


Love,
Irene.

martes, 23 de octubre de 2012

Desde mi cielo.

"Y es justo ahora cuando no hay vuelta atrás, lo sientes. Y justo entonces intentas recordar en qué momento empezó todo, y descubres que todo empezó antes de lo que pensabas, mucho antes. Y es ahí, justo en ese momento, cuando te das cuenta de que las cosas sólo ocurren una vez. Y por mucho que te esfuerces, ya nunca volverás a sentir lo mismo."

Me ha costado tiempo darme cuenta de las cosas que pasan a mi alrededor. Algunas veces estoy tan ocupada con lo que hay en mi mente que me es imposible centrarme en que la Tierra sigue girando y la vida sigue su curso. Y claro que he querido gritarle al mundo que pare porque yo decido bajarme, al más puro estilo Mafalda, pero eso sería rendirse muy fácilmente. Y una y otra vez tropiezo con la misma piedra, da igual que me ponga las gafas o ande con cuidado, nunca aprendo la lección. Mi universo paralelo es más fuerte y más feliz, allí las cosas ocurren cuando así lo elijo, nadie está triste ni hace daño, la sonrisa es la moneda de cambio, los amores imposibles no son tan imposibles, y los amigos duran para siempre.

Volvamos un año atrás. Mil cosas han cambiado, es más, nada sigue en su sitio. Desde aquel pendiente que escondiste hasta encontrar su pareja, como aquella carta que recibiste y prometiste que nunca perderías. ¿Dónde han ido a parar? Estoy segura de que están junto con las mil horquillas que desaparecieron de los cajones, el calcetín que se tragó la lavadora, aquel libro que desterraste al estante más alto, aquella persona que durante años fue tu mundo pero ahora no reconoces... Están todos juntos esperando, en aquel lugar secreto. El que se fue fuiste tú mismo. Decidiste cambiar.

Actualmente soy yo la que está en ese estado una vez más. Y sí, parece que siempre estoy en estado de cambio, pero ¿y qué más da? ¿De eso trata la vida, no? De caer. Levantarse. Odiar los lunes. Disfrutar de las pequeñas cosas. Intentar cambiar el mundo, al menos tu propio mundo. De buscar la felicidad. Abrazar. Llorar con las películas tristes y darte cuenta de que tu vida no está tan mal. De darte cuenta de que debes de dejar de buscar el amor, él es quién debe encontrarte. Bailar bajo la lluvia. Apropiarte de algún lugar y calificarlo como tuyo. Soñar despierto. Dejarte llevar. Besar. Equivocarte. Y adaptarte una, y otra, y otra vez. Los cambios siempre están ahí, a la vuelta de la esquina, esperándote dispuestos a llevarte por nuevos caminos.

No hay nada como un cambio de look para comenzar una nueva etapa. Así que bienvenido sea.


Mañana será un día nuevo sobre el que seguro hay mil cosas para quejarse. Pero mirándolo con otra perspectiva, es un día menos en nuestra cuenta atrás. El plan es disfrutar. Sacar el mayor partido a cada segundo porque uno nunca sabe cuándo será el último. Y tanto si me queda un mes como si vivo 80 años más, o si termino viviendo en París o en algún lugar remoto cerca de Australia, quiero tener la sensación de que ningún minuto fue desperdiciado y que nada fue en vano. Vivir no es pasar las hojas de un calendario, sino entender que cada hoja de ese calendario es única e irrepetible

Love,
Irene.


lunes, 22 de octubre de 2012

Time waits for no one.

Hay días buenos, días malos, y luego hay días como hoy que son horribles, en los que acumulas más mal humor y estrés que en un año completo. Como de momento vivo acompañada por mi hermano, mis padres y el perro y por desgracia tengo vecinos, nunca puedo desahogarme como quisiera. Pero prometo que el día que viva yo sola me pondré la música con volumen a tope para poder gritar mientras bailo y salto por los pasillos. El tema recurrente para tardes - noches como la de hoy es el siguiente:

Me encanta gritar la parte de: WHO ARE YOU?!?!  
Una vez recibí respuesta: ¡SOY TU VECINO DE ARRIBA!. 
Momento awkward.
Por eso ahora intento controlarme, o al menos moderarme un poquito.

Esta tarde he tenido una charla emotiva con quién pesaba que nunca iba a ocurrir. Me ha hecho reflexionar bastante, y también cabrearme un poco más. Desde aquí pido perdón a todos los que me hayáis sufrido de mala leche. Gracias por vuestros ánimos y por aguantarme. No hay nada que me agobie más que las conversaciones absurdas cuando tengo cosas que hacer, pero hoy ha sido exactamente lo que necesitaba para dejar de pensar por un rato. Tengo unos amigos estupendos.

Cuantas veces hemos deseado borrar un día, un instante, un momento, 
hasta un año de nuestras vidas a borrarlo todo y vaciar nuestra memoria.
Cuantas veces deseamos volver a ser niños, vivir todo de nuevo,
recuperar lo que se fue o dejar que el tiempo ponga las cosas en su
lugar. Algunos simplemente no esperan nada del tiempo. Da lo mismo
regresar o avanzar, la clave de la vida es dejar que el tiempo continúe su paso.


Tengo antojo de gingerbread navideño. Quiero ir montada en un autobús, escuchando Adele/Mcfly/Jason Mraz/Bruno Mars, pensando en qué debo hacer con mi vida mientras atravieso un paisaje de prados verdes con pequeñas casitas, dirección Wolverhampton. I miss England. Fuera de bromas, en esos trayectos desde-hasta el aeropuerto yo sola, he tomado algunas de las decisiones más trascendentales de mi vida. Eso es lo que necesito ahora.

Love,
Irene.

Colgarme de cualquiera que le guste trasnochar.


Todo lo que nos confundía empieza a tener sentido: nos vamos dando cuenta de que lo que importa son las cosas que no podemos ver y que las que sí podemos ver no siempre son fieles a lo que parecen. Con el tiempo nos damos cuenta de lo mucho que valen nuestras relaciones y el lugar que merecen y de alguna forma, todo lo que hacemos nos va transformando en algo mucho más grande. Conforme vamos viviendo, vamos sintiendo y con el sentir se aclara todo: las lágrimas nos revelan que son y siempre van a ser parte de nosotros, pero las risas nos recuerdan una y otra vez que son la esencia de la vida.


Yo he crecido cerca de las vías y por eso sé, que la tristeza y la alegría viajan en el mismo tren.

Love,
Irene


martes, 16 de octubre de 2012

Cuddle weather.

Es la época perfecta del año para pasear por la ciudad. Me gusta caminar por las calles llenas de hojas, pisarlas y que crujan debajo de mis zapatillas. Pero por encima de todo, me gustan los puestos de castañas y su olor, me trasladan al pasado, a mi niñez, cuando salía del colegio con mi mochila y mi uniforme, cuando mi abuelo venía a buscarme a clase y paseábamos por la Gran Vía hablando de a dónde nos llevaría la vida a cada uno. 

No es la primera vez que oigo Irene, este no es tu sitio a lo largo de los años. Creo que lo he escuchado más veces de las que puedo llegar a recordar. Lo que me cuesta entender es el propósito de las personas al decirlo tan a la ligera. ¿Qué es lo que quieren decir tras esa frase? ¿De verdad piensan que es algo bueno? En un principio me lo tomaba como una forma rara de halago, significaba que había algo más ahí fuera esperándome. Pero, ¿y ahora? No es momento para andarnos con bromas, la situación actual es delicada en todos y cada uno de los sentidos. ¿Este no es mi sitio? Perfecto. ¿Sabes tú cuál es entonces? A veces las personas hablan por hablar y no se fijan en el efecto que tienen sus palabras sobre el resto. Llega el momento en el que incluso te planteas si alguna vez encontrarás ese lugar que te haga sentir que perteneces allí. Home is where the heart is dice uno de mis grupos favoritos. Aunque eso no significa que vayas a encontrarte a ti mismo mañana, se trata de tener fe en que ese día llegará tarde o temprano. Mientras tanto, y hasta que ese momento llegue, vivamos el día a día. Una no puede estar esperando para siempre que algo pase, porque al final, lo único que pasa es la vida. 

Se nota que hoy estoy algo melancólica. Ha sido un buen día, solo que estoy harta de que la gente hable sin pensar, de que hagan afirmaciones absurdas y de que se pongan a inventar fantasías sobre mi "incierto" futuro. Estoy hasta las narices de escuchar, para cuando esto ocurra tú no estarás aquí, le habrás encontrado y estarás lejos. Dejad de soñar, esto es la vida real, no un cuento de hadas. Las cosas no suceden por arte de magia de un día para otro, me lo explicaron mis padres hace muchos años.  No te dejes influir por "el mundo", toma tus propias decisiones y sé quién guía tu propio mundo. No quiero irme por las ramas, lo que intento decir es que nuestras vidas necesitan un plan que seguir, no podemos vagar por el universo como almas errantes. E igual empiezas un camino que no te gusta, pero no te preocupes en equivocarte, te llevará a uno mejor y te recompensará con experiencia.

Aunque debo admitir que sí existen hadas madrinas, son pequeñas perlas que debemos aprender a cuidar y querer porque no encontraremos demasiadas en nuestro camino. Tengo suerte, a mi corta edad estoy segura de que he encontrado algunas de ellas, y, aunque mi humor es cambiante y tiendo a ser algo borde, siempre intento hacerles ver lo especiales que son para mi y el puesto tan importante que toman en mi vida. Porque eso es el mejor sentimiento del mundo, que alguien que quieres te diga que te quiere tanto como tú a él. No hay nada mejor. 

Por si todo esto fuera poco, mi horóscopo me dice lo siguiente:

You have made a certain wish many times and in many ways. It may have been in the form of a visualization, or a prayer, or a plea to the universe. Yet deep down, you may not fully believe that you deseve that granting of your wish. So instead of reaching for it when opportunities strike, or going in search of ways to make it come true, you sit back and wait. But what are you waiting for? What do you think will happen? Do you think someone will magically whisper in your ear and tell you that you deserve a dream come true? That's not going to happen. You need to tell it to yourself and you need to believe it.

Básicamente es la historia de mi vida. Mixed feelings, igual que cada noche de insomnio. Una de cal y otra de arena. No hay más.



Love,
Irene.

viernes, 12 de octubre de 2012

Columbus's discovery.

Aprovechando que estoy de puente y anoche tenía algo de tiempo libre, hice maratón de Sexo en Nueva York. Es una serie que me tiene enganchada desde el primer día que la vi cuando tenía 10 años. Oficialmente acabó en 2004, pero quién me conoce sabe que si algo me gusta lo veo en bucle hasta la eternidad, sin cansarme. Es bastante fácil identificarte con alguna de las 4 protagonistas en algún aspecto, solo te hace falta ver un capítulo para darte cuenta cuál de ellas serías tú en tu grupo de amigas. Además, me  encantan las reflexiones de Carrie y sus artículos. También fue una de las primeras series que vi en la que se habla de ciertos temas sin ningún tipo de tabúes. Gracias a ella comprendí que no debo avergonzarme de ser yo misma, y también aprendí a expresarme libremente. Empezó mi interés por la moda al igual que por los chicos, y por supuesto mi pasión por la ciudad de Nueva York. Podemos decir que yo crecí con esta serie. 

Y se dio cuenta de que la vida no era eso, la vida es caer y levantarse, y volverse a caer y volver a levantarse; la vida es alegrarte los viernes y joderte los lunes, y abrazar a quien te abrace y a quien no te abrace pues no le abrazas y punto, y no pasa nada.

En cualquier momento puede haber alguien que ponga mala cara al oir tu nombre, pero las únicas críticas que importan son las que te hagas tú mismo.

Mi humor a mejorado considerablemente desde el miércoles. De verdad necesitaba hacer ciertos cambios en mi vida. Y parece que de momento son los acertados. Mi pequeño trance otoñal ha terminado oficialmente, espero no tener que pasar por esto cada principio de estación o acabaré por volverme loca. Ahora mismo tengo mil proyectos empezados pero sin ninguna dirección ni final. Y ya no sólo me refiero a los trabajos de la universidad sino a mis propios proyectos personales tanto literarios como referentes a mi vida diaria. Es como si me hubiera tomado unas vacaciones un pelín más largas de lo que debiera y ahora mi mesa de trabajo está llena de papeles amontonados. Por eso mismo es posible que tarde algo más de lo esperado en pasarme por aquí de nuevo. Aunque quién sabe, igual todo va más rápido de lo pensado.

Ayer mismo estuve pensando en lo cerrada que soy en determinados temas y en su por qué. Mi tía nos hablaba sobre un hombre que había conocido en las últimas semanas, y mientras yo escuchaba atentamente y analizaba sus expresiones a la vez que me alegraba por ella, el resto de las que allí estaban afirmaban que todo estaba yendo demasiado rápido y se mostraban reacias a la situación. No es la primera vez que vivo una situación parecida, y exactamente por eso es por lo que soy cerrada. Si decido compartir mi felicidad con alguien no es para que se dedique a destruirla, sino porque por alguna razón quería que supiera lo que pasa por mi mente o simplemente quería desahogarme. No necesito que me lancen bombas porque yo misma lo hago muy bien. Al principio del día me planteaba si eso era algo que debería cambiar, pero está claro que no. Ni puedo, ni quiero.

El plan principal para la tarde de hoy era estudiar todo lo posible para mañana poder aprovechar la tarde libre. Pero si recibes un mensaje como este, ¿quién se puede resistir?

Tú, yo, sofá, frío, lluvia, palomitas, película, mantas. Piénsalo.

Con la tarde otoñal tan perfecta que hace no hay mucho que pensar, querida. Es el mejor plan del mundo. ¡Os deseo un feliz día de la Hispanidad! Será una tarde pasada por agua seguramente, pero no por ello tiene que dejar de ser una de las mejores del año. 

Love,
Irene.

miércoles, 10 de octubre de 2012

My shadow days are gone.

Si me hubierais preguntado esta mediodía cómo calificaba el día de hoy, os hubiese contestado -1000. Sin embargo, a partir de la tarde todo ha mejorado considerablemente. Ya no estoy estresada, ni agobiada. Sé lo que tengo que hacer y cómo hacerlo. He llegado a mi casa con una gran sonrisa. Estoy contenta. Y aunque me he perdido mi cita en la biblioteca de hoy, todo ha sido perfecto. Además, esta mañana he comprado un jersey precioso del que estoy completamente enamorada.

Hace un rato ha habido una gran tormenta en Logroño city. Llovía a raudales, había relámpagos y truenos, y lo peor y lo que más miedo me da, caían rayos en el parque de detrás de mi casa. Qué pánico. Menos mal que no estaba sola porque se ha ido la luz de todo el barrio y hemos estado así tal que 10 minutos. La última vez que me ocurrió algo parecido estaba yo sola en casa y pasé tanto miedo que me encerré en el baño y me escondí en la bañera. Como conclusión a ese hecho tan patético a mis 19 años, decidí que debía reducir la cantidad de películas de miedo que veía. Desde entonces ya no soy tan paranoica. A veces flipo, pero lo normal, como todo el mundo.

Durante la tormenta, mis padres no nos dejaban utilizar los ordenadores, así que Alejandro y yo hemos decidido desarrollar nuestro nulo talento musical con la flauta dulce. Podéis observar el desastre aquí:


También hemos estrenado la nueva webcam que ha comprado mi madre después de cargarse la anterior.


 

No todos los días son buenos pero siempre hay algo bueno en cada día.


Love,
Irene.

martes, 9 de octubre de 2012

Je ne sais pas.

Acabo de terminar el primer examen del cuatrimestre. Estoy contenta. Eso puede significar dos cosas: 1. El examen no era tan difícil. 2. El examen sí que era difícil y me lo he inventado. Sinceramente, me da igual cual de las dos opciones sea la correcta, la nota de la prueba es sólo un 0.20 de los 10 puntos que puedo sacar en la asignatura. Aunque claro, si apruebo, mejor. Además subiría mi autoestima en matemáticas, ya que me he pasado más de 40 horas estudiando Álgebra lineal lo cual no es muy guay. También he tenido, hace un rato, mi primera entrevista en la oficina de Relaciones Internacionales. He salido con las ideas algo más claras. En conclusión, llevo sólo 4 horas despierta, pero han sido 4 horas bien invertidas. Llevaba tiempo queriendo hacer algo tan productivo en una mañana. Mis horarios de este año me han trastornado y me estoy convirtiendo en un espécimen de tardes. 

Me parece increíble que lleve un mes en la universidad y todavía no me haya aprendido el nombre de ningún profesor ni el de ningún compañero. Bueno, en realidad me se el nombre de dos chicos con los que hago los trabajos y voy a clase, pero los confundo entre ellos. Podemos decir que voy completamente a mi bola. Me he dado cuenta que si soy sociable no soy capaz de concentrarme en estudiar, así que he eliminado mi parte social en clase. Fuera de ellas sigo siendo la misma, o al menos lo intento. Mi vida esta pasando por un momento awkward.

Enciendo el portátil, abro mis correos, facebook, tumblr, skype, etc. Y, lo siento pero lo único que sale de mi mente visto lo visto es: WTF?!? Ahora ya, OFICIALMENTE no entiendo nada. Alucino pepinillos.

Ayer pasé una tarde increíble con mi vieja amiga (siempre he querido decir eso) Raquel. No hicimos nada fuera de lo común, biblioteca+bar. Es más, subimos a estudiar a la última planta para no adentrarnos demasiado en el club social. Ambas teníamos que estudiar mucho. Pero de verdad, es genial estar con alguien con quién no necesitas hablar para que sepa lo que te pasa o lo que estás pensando, la conexión es instantánea. Nos conocemos desde hace 16 años y eso se nota. Es una suerte que vayamos a la misma universidad y podamos pasar ratos como esos.

Volveré a la carga a la tarde desde mi centro de mandos. Publicar desde el móvil no es nada fácil.

Love,
Irene.

Edit: Nunca volveré a publicar nada desde el móvil. ¡Qué basura! Ha tardado como 3 horas en subirse. hfajsdgvjuaergvhukwlvsnkhjgkiwl<nvbihaeJLOVKB<IHGJOñlVM<BKIGHgbahkghafilgknahiwrlgknh

domingo, 7 de octubre de 2012

Insomnia.

Parece que lo mío es escribir en mitad de la noche. Tengo demasiadas cosas en mi cabeza que no me dejan dormir. 

He tenido un domingo muy LDS. Más que de costumbre. Hoy ni siquiera había que ir a la capilla porque era la General Conference y la puedes ver cómodamente desde el sofá de tu casa tapada con una mantita. Por eso mismo, a la vez, es muy fácil fallar y acabar viendo una película que poco o nada tiene que ver con el día de reposo o incluso ponerte a estudiar. Preparada mental y espiritualmente para el día de hoy, me desperté temprano, tan temprano que llegué a pensar que habíamos cambiado ya al horario de invierno y habían atrasado la hora. Por algún motivo incomprensible me gusta desayunar sola mientras pienso en mis cosas o escucho música, pero hoy, a fin de empezar bien el día decidí ver una película de la iglesia. Y claro, depués del gran anuncio de ayer, la elegida era clara: The errand of angels. Siempre me emociona cada vez que la veo, pero si a eso le añadimos que hoy soy una persona mil veces más sensible, os podéis imaginar. He estado apunto de inundar la casa, por suerte esta mañana todo el mundo tenía cosas que hacer y no han contemplado el espectáculo. Os dejo con el trailer:

(Atentos a la canción de fondo. Es uno de mis himnos favoritos)

Aparte de eso, la mañana ha trascurrido sin sobresaltos. Estudio de las escrituras y un poco de Preach My Gospel. Por la tarde ha llegado lo fuerte. Cuarta sesión de la conferencia en la cual debo destacar los discursos del presidente Henry B. Eyring, el élder Jeffrey R. Holland, y por supuesto, el discurso del presidente Thomas S. Monson. Al finalizar la sesión y al igual que ayer, tocó skype-date con Utah. El sábado fue algo más relajado con Dave, familia y amigos, así que hoy tocaba algo intenso. Hoy tocaba hablar mi hermana, Natalie. Se que soy pesada con el tema, pero me cuesta hacerme a la idea que personas que quiero tanto, están tan lejos. No he tenido tiempo de ver la quinta y última sesión completa, espero verla a lo largo de esta semana tan estresante que me espera. Luckily, acabo de mirar el calendario, y ¡por fin una buena noticia! No hay clases el viernes. 

En serio, no os podéis imaginar el asco que dan las noches de insomnio como esta. Mañana tengo un examen importante y el martes otro, y aquí estoy. Sin embargo, aunque suene raro, escribir todo esto me ha ayudado a darme cuenta de una de las cosas que debo hacer esta semana sin falta. 

Siento este post tan vacío de contenido en sí. Son casi las cuatro de la mañana. Mi cerebro no da para mucho más.

Love,
Irene.

sábado, 6 de octubre de 2012

Back on the rails.

Hacía algo más de una semana que no publicaba, ni siquiera recordaba que tenía un blog en el que escribir. Puede que sea porque he estado demasiado ocupada, o porque no tenía nada interesante que contar. Ha sido una semana más en la vida de una estudiante universitaria. Con sus días raros y con sus encuentros awkward, pero sobretodo con toneladas de apuntes para estudiar. Lo que realmente marcó la diferencia fue  recibir el regalito de mi queridísimo melocotón (aka Natalie) y la super-charla mensual con la Estrella de mi corazón (Star para los amigos). También vino bien ponerme al día con Raquel, hacía demasiado tiempo que no nos veíamos.

(Naomi y yo con nuestros regalos reguays)

El caso es que quería que supiéseis cuán especial es para mi el día de hoy que recién empieza. El 7 de octubre es el mejor día que puede existir a lo largo de los 365 que tiene el año. Que coincida con el fin de semana de Conferencia General lo hace mil veces mejor. No podéis imaginaros todo lo que pasa por mi cabeza en estos momentos. Después de una tough week como ha sido esta, no hay nada mejor que este sentimiento y todos los recuerdos que lo acompañan. 

La gran noticia del día: Las mujeres podrán servir una misión a partir de los 19 años. Creédme, cuando el Presidente Monson lo ha dicho se me ha puesto la piel de gallina. ¡Me dan ganas de irme mañana mismo! Me han encantado los discursos de las dos sesiones de hoy, pero si tuviera que elegir un favorito, sin duda me quedo con las palabras de la hermana Ann M. Dibb.

(Yo también quiero una camiseta en la que ponga eso)

Resumiendo un poco todo. Hoy, sábado, ha sido un gran día, y espero que mañana sea al menos tan genial como hoy o incluso más.

Por cierto, ¿por qué todo el mundo ha acabado preguntándome hoy si tengo novio? Qué pasa, ¿tengo cara de emparejada? Siguiendo con este tema, debo aclarar que soy una enamorada del amor, y, de momento, eso es todo.

El viernes por la noche depués de un día intenso de estudio y de trabajo, decidí quedarme en mi casa y no salir a ningún lado. En esta época del año no suele costarme demasiado tomar esa decisión porque no existe plan más perfecto que quedarse en el sofá, con una manta y una buena película. Y qué mejor cuando tienes la casa para ti sola. A lo que iba, estaba haciendo zapping después de que acabara el capítulo de Sex and the City que estaba viendo, y decidí pararme en una película llamada Mi vida sin mi. Es un remedio estupendo para aquellos días en los que te apetece llorar como una magdalena. Deprimente como ella sola.

Tras un día cargado de emociones, tengo ganas de abrazar a todos los que quiero, sonreír y de ver la lluvia caer. Aunque todo eso tendrá que ser mañana porque ahora mi cama me reclama.

Love,
Irene.

PD: Por si no lo habéis apreciado, he renovado mi playlist a un modo más otoñal y deprimente. Masoquismo puro y duro. 

jueves, 27 de septiembre de 2012

Not alone.

A veces es fácil sentir que eres el único del mundo que está luchando, que está frustrado, o insatisfecho, o quedándose atrás. Pero ese sentimiento es mentira. Y si aguantas, si encuentras el coraje para enfrentarte a todo otro día más, algo o alguien te encontrará y hará que las cosas mejoren. Porque todos necesitamos un poco de ayuda a veces. Alguien que nos ayude a escuchar la música del mundo. Para recordarnos que no siempre será así. Que alguien está ahí fuera.



Love,
Irene.