domingo, 7 de octubre de 2012

Insomnia.

Parece que lo mío es escribir en mitad de la noche. Tengo demasiadas cosas en mi cabeza que no me dejan dormir. 

He tenido un domingo muy LDS. Más que de costumbre. Hoy ni siquiera había que ir a la capilla porque era la General Conference y la puedes ver cómodamente desde el sofá de tu casa tapada con una mantita. Por eso mismo, a la vez, es muy fácil fallar y acabar viendo una película que poco o nada tiene que ver con el día de reposo o incluso ponerte a estudiar. Preparada mental y espiritualmente para el día de hoy, me desperté temprano, tan temprano que llegué a pensar que habíamos cambiado ya al horario de invierno y habían atrasado la hora. Por algún motivo incomprensible me gusta desayunar sola mientras pienso en mis cosas o escucho música, pero hoy, a fin de empezar bien el día decidí ver una película de la iglesia. Y claro, depués del gran anuncio de ayer, la elegida era clara: The errand of angels. Siempre me emociona cada vez que la veo, pero si a eso le añadimos que hoy soy una persona mil veces más sensible, os podéis imaginar. He estado apunto de inundar la casa, por suerte esta mañana todo el mundo tenía cosas que hacer y no han contemplado el espectáculo. Os dejo con el trailer:

(Atentos a la canción de fondo. Es uno de mis himnos favoritos)

Aparte de eso, la mañana ha trascurrido sin sobresaltos. Estudio de las escrituras y un poco de Preach My Gospel. Por la tarde ha llegado lo fuerte. Cuarta sesión de la conferencia en la cual debo destacar los discursos del presidente Henry B. Eyring, el élder Jeffrey R. Holland, y por supuesto, el discurso del presidente Thomas S. Monson. Al finalizar la sesión y al igual que ayer, tocó skype-date con Utah. El sábado fue algo más relajado con Dave, familia y amigos, así que hoy tocaba algo intenso. Hoy tocaba hablar mi hermana, Natalie. Se que soy pesada con el tema, pero me cuesta hacerme a la idea que personas que quiero tanto, están tan lejos. No he tenido tiempo de ver la quinta y última sesión completa, espero verla a lo largo de esta semana tan estresante que me espera. Luckily, acabo de mirar el calendario, y ¡por fin una buena noticia! No hay clases el viernes. 

En serio, no os podéis imaginar el asco que dan las noches de insomnio como esta. Mañana tengo un examen importante y el martes otro, y aquí estoy. Sin embargo, aunque suene raro, escribir todo esto me ha ayudado a darme cuenta de una de las cosas que debo hacer esta semana sin falta. 

Siento este post tan vacío de contenido en sí. Son casi las cuatro de la mañana. Mi cerebro no da para mucho más.

Love,
Irene.

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