He tenido el fin de semana más extraño de los últimos tiempos. Mi plan era dedicarme al estudio, pero como siempre, mi planes no suelen tener el resultado esperado. Estos tres días han sido como una montaña rusa emocional: he llorado, he reído, me he deprimido y he sido feliz al mismo tiempo. Creo que debo hacérmelo mirar porque no creo que sea muy sano.
Lo cierto es que me parece increíble el efecto que pueden tener las personas en nosotros. Recuerdo que cuando tenía 13 años, un desconocido en la calle pasó a mi lado y me llamó gorda, llevaba una talla 38, es obvio que no lo estaba, pero aquel día llegué llorando a mi casa, y ahí comenzaron mis problemas con la comida. Ese está claro que fue un mal efecto, pero también los hay buenos. A mi, hablar con ciertas personas hace que se ilumine mi tarde-noche, mi día completo e incluso mi semana. Aunque sea para no decirnos nada importante. Me encanta emparanoiarme y contar las cosas más tontas del mundo, hablar sobre planes inciertos y hacernos reír. Buscar lugares en el mapa a los que te gustaría ir con esa persona y pensar lo que haríamos, aunque sepamos que no vamos a ir realmente nunca. Gracias a ambas partes en mi vida, ahora soy más fuerte, me he dado cuenta de que lo que de verdad importa es lo que yo piense de mi misma, y que los malos momentos son para poder crecer y evolucionar, que hay que aprovechar los buenos porque nunca sabes cuando los vas a poder volver a compartir, y sobre todo, que tenemos que disfrutar de las personas que queremos. Porque un día están aquí contigo pero al siguiente pueden irse a miles de kilómetros de ti. Por lo tanto, hago un llamamiento a todas las personas del mundo: Los abrazos no sobran y las sonrisas no son nunca suficientes. No siempre la persona que calla no quiere saber nada de ti. Si tienes alguien a quien besar hazlo, mucho y muy a menudo. Si no, no te engañes a ti mismo, siempre hay alguien a quien besar: tus padres, tus abuelos, hermanos, tíos, amigos... No esperes a que te digan te quiero, dilo. Lánzate y no tengas miedo. Las cosas no saldrán bien cada vez que lo intentes pero, que aburrida sería nuestra vida si todo fuera bueno. Ve en busca de la acción. Y como dijo Gandhi: Se el cambio que quieres ver en el mundo.
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Foto mítica en los baños de los cines Ábaco. Los han cerrado hoy por la crisis :(.
(I want mi melena BACK!)
Por cierto, en esta foto estamos la castaña romántica y la rubia fiestera.
18 añitos, quién volviera atrás.
¡Feliz semana! Ojalá esta sea una buena. Prometo que intentaré no matar a nadie en los trabajos grupales.
Mucho amor para todos.
Buenas noches,
Irene.
PD: Finalmente he visto la película de Blue Valentine. No tengo dudas, Ryan Gosling es mi amor verdadero.