miércoles, 22 de agosto de 2012

A little stressed.

El título del post refleja exactamente cómo me siento ahora mismo. No suelo olvidarme de cosas importantes, pero es que últimamente hay demasiada información en mi mente, tanta que me cuesta concentrarme y procesarlo todo.

Hace alrededor de tres horas he empezado a ponerme muy nerviosa sin saber por qué. Me he asustado, porque no era algo normal, una angustia desoladora me ha invadido de repente. Entonces he decidido tumbarme en la cama y repasar los últimos acontecimientos en mi vida. Finalmente, dos horas y cincuenta minutos después, o lo que es lo mismo, hace diez minutos he llegado a la conclusión definitiva. ¡Mañana es un día crucial en mi vida! Saldrán las listas que me dirán en qué carrera he sido admitida. ¿Cómo había podido olvidar semejante acontecimiento? Soy retrasada. 


Tengo miedo de que sea lo que sea y elija lo que elija, me vuelva a pasar como el curso pasado. Que de repente me de cuenta de que no me gusta y que no sirvo para ello. Espero que no, voy a borrar ese pensamiento de mi mente. Con un poco de suerte todo irá mejor este año, aunque necesitaré el doble de esfuerzo. Además de la carrera que elija mañana, seguiré estudiando derecho, no importa que lo odie. Es mi pequeña forma de no rendirme. Hay gente que piensa que soy masoquista por seguir con ello, pero siento que es lo que debo hacer. Lo empecé y lo voy a acabar (algún día). 

Fuera del ámbito estudiantil, mañana se marcha mi hermano de vacaciones. Va a ser divertido volver a ser hija única durante una semana, aunque me tocará pasear a Bruce a mi sola y eso ya no me hace tanta gracia... Si alguien me lo pregunta no lo admitiré nunca, pero voy a echar de menos al enano estos días.


Más cosas... Hoy me he tenido que quedar en mi casa encerrada hasta las ocho de la tarde por culpa de la vuelta ciclista. A los organizadores no se les ha ocurrido mejor cosa que cortar la mitad de las calles de Logroño, incluyendo todas las que llevan de mi casa al centro. Ha sido una experiencia religiosa. Así que he pasado el día en la piscina pensando en que algo de sol me daría y me pondría morena, pero no. Parece que llevo un enorme parasol conmigo que impide que los rayos toquen mi piel. En serio, creo que estoy más blanca que nunca.

Además de eso, debo añadir... ¿por qué el calor afecta tanto a la mente humana? No entiendo a qué viene tan mal humor, tan mala leche y tantas ganas de discutir. ¿Por qué no se tranquiliza todo el mundo? Un poco de paz y amor por aquí no nos vendría nada mal. Ojalá un cambio en el tiempo baje los humos y calme a la gente, no se durante cuanto tiempo más voy a poder soportar esta situación.

Espero que con terapia de Michael Bublé durante toda la noche consiga calmar todo este nerviosismo.

Love,
Irene.

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