Ojalá vuestra mañana haya empezado mejor que la mía. Ahora mismo estoy en una estupenda clase de Derechos Fundamentales. En el fondo supongo que es interesante, pero es que tengo mucho sueño como para poder escuchar lo que está diciendo el profesor. Ayer estuve despierta hasta las cuatro porque me quedé viendo el programa de tarot de Maruja. No se que tiene pero engancha. Puede ser el hecho de que la señora parezca mi abuela y que es sincera a muerte... Bueno, el caso es que me encanta verlo mientras lo comento por skype con Raquel, creo que nunca me he reído tanto. Me encantaría llamar algún día para ver lo que me cuenta. Llevo desde las ocho en clase, así que si hacéis las cuentas... Sí, he dormido tres horas, de ahí el título del post.
Os haré un pequeño resumen de mi primera semana universitaria del curso 2012/2013. Voy a una clase donde, para mi desgracia, todo el mundo parece conocerse de antes. Todo el mundo menos yo, que ni me suenan las caras de nadie. Por lo tanto, estoy en fase de hacer amigos. Es muuuuuy raro. Así que Irene está en proceso de convertirse en relaciones públicas. Por si no fuera poco, además de las clases, cuando tengo las tardes libres, ayudo a mi madre. No voy a engañaros, no me supone ningún esfuerzo. El trabajo consiste en jugar con niños pequeños, y pocas cosas hay en el mundo que me gusten más. Hay días en los que acabo desquiciada prometiéndome a mi misma que nunca tendré hijos, pero normalmente me alegran el día. Ayer, sin ir más lejos, vino a visitarme un niño precioso llamado Sacha. Acaba de cumplir 3 añitos. Y, aunque se pasó la tarde tirándome bolas y llamándome Marta porque no se creía que mi nombre es Irene, era la cosa más mona del mundo. Cuando vino su madre a recogerle, vino corriendo a darme un beso y me dijo: nos vemos mañana, princesa. ¿No es cuquísimo? Ese niño va a ser un ligón cuando sea mayor. A mi ya me ha conquistado.
Dejando de lado los temas de niños y de estudios no hay mucho más que contar. No he tenido casi tiempo para socializar. Supongo que cuando me acostumbre a los horarios y asiente mi cabeza podré desconectar un poco. Cuando empiece a pasarme por la biblioteca será otra cosa, es el mejor sitio para pasar el rato. En teoría deberíamos estudiar ahí, pero ha pasado a ser una especie de club social donde conoces a más gente que un jueves de fiesta por la Calle Mayor de Logroño.
No me queda demasiada batería en el portátil y debería coger algunos apuntes... Así que os dejo. ¡Disfrutad del viernes!
Love,
Irene.
me gusta como escribes. P.D: mola la cancion
ResponderEliminarMariel.